Fundamentos de las Relaciones Públicas – La evolución de las RR.PP.

Los orígenes de las Relaciones Públicas ¿Cuándo surgieron las Relaciones Públicas? Hay quienes hablan de que fue a partir de la segunda mitad del Siglo XX, mientras otros aseguran que fue mucho antes, remontándose a las primeras civilizaciones. Lo cierto es que para hablar de RR.PP. como tal tendremos que esperar a una modernidad relativamente reciente, aunque sí podemos hablar de antecedentes mucho antes. Los ejemplos que prueban la existencia de las Relaciones Públicas desde hace cientos y miles de años son más que numerosos, si bien no era conocida como tal, sus métodos si se asemejan en gran medida a los hoy en día utilizados. Hablamos por ejemplo del hecho de que Julio César ensalzara su imagen con desfiles y fiestas cada vez que obtenía una victoria, o la divulgación del Cristianismo por parte de los Doce Apóstoles (mediante el empleo de discursos, cartas o eventos organizados). Avanzando un poco en el tiempo, Eric el Rojo trató de vender Groenlandia como una tierra próspera y verde mediante informes elogiosos, el Papa Urbano II fomentó las Cruzadas contra los musulmanes a cambio del perdón de sus pecados por medio de la persuasión. Destaca también la creación del Colegio de Propaganda por parte del Papa Gregorio XV para supervisar las misiones de propagación de fe, o que en Venecia multitud de banqueros durante los XV y XVI patrocinaran artistas como Miguel Ángel, al adoptar el concepto de filantropía corporativa.

Además esta época es la del descubrimiento de América: se necesitaba población que se colonizara las tierras, para lo que la Virginia Company ofrecía tierra gratis a cualquiera que emigrara. Por último, decir que las RR.PP. tuvieron su importancia en la independencia de Estados Unidos, pues se considera la Tea Party como la mayor actividad de publicity de todos los tiempos.

A partir del XIX las Relaciones Públicas dejaron de ser utilizadas en ocasiones muy puntuales para comenzar a hacerse más estables: fue la edad dorada del agente de prensa, los que creaban noticias tan exageradas que llegaban a convertirse en mentiras ultrajantes (pues no eran objetivos, ya que los directores de los periódicos se dejaban comprar por los organizadores, sin tener en cuenta consideraciones éticas de ningún tipo). El siglo XIX vio nacer a Phineas T. Barnum, el gran hombre del espectáculo, maestro de los pseudoacontecimientos (eventos planificados para aparecer en los medios de comunicación social). Además, la expansión hacia el oeste americano no hubiera sido posible sin la ayuda de las Relaciones Públicas, sobre todo publicity, y de la promoción: se distribuían panfletos y se redactaban artículos en la prensa que describían el oeste como un paraíso donde vivir. Tan importante fue esta actividad que consiguió que en apenas diez años 4,5 millones de estadounidenses emigraran.

Durante este siglo también surgiría el primer secretario de prensa de un presidente de EEUU: Amos Kendall analizaba la opinión pública, asesoraba al presidente Jackson e interpretaba sus ideas, dándoles forma en discursos y comunicados de prensa. También en esta época se utilizaron las Relaciones Públicas para lograr influir en la opinión pública para conseguir derechos fundamentales para las mujeres, como es el derecho a voto. Pero como ya se ha dicho, las Relaciones Públicas sufrieron una auténtica Revolución cuando entró el Siglo XX. A partir de esta época comenzaron a surgir figuras con nombres y apellidos, las cuales aportaron diferentes visiones y formas de hacer Relaciones Públicas: •Henry Ford. Primer gran industrial que se preocupó en la idea de posicionamiento (la credibilidad y la publicity tienden hacia el pionero) y en la idea de la pronta accesibilidad a la prensa. Fue el primer productor de automóviles que trató de hacer asequible para el gran público sus productos, se convirtió en un héroe al aumentar el salario de sus empleados, que sobrepasó a la automoción y tenía opinión sobre todos los temas de actualidad: era un hombre influyente y poderoso.

Cont…..

Deja una respuesta